Compatibilidad Madera Yang y Agua Yang en el saju
Un río ancho que riega las raíces del Árbol: el Océano le da ideas y libertad, el Árbol le da un lugar al que volver.
En el saju, el agua alimenta a la madera, y Agua Yang lo hace a lo grande. El Océano llega con ideas, viajes, conversaciones que duran hasta la madrugada, y el Árbol, que tiende a quedarse en lo conocido, crece hacia lugares que nunca se había planteado. Al Océano, por su parte, le fascina alguien tan estable. Con el Árbol, por una vez, le dan ganas de quedarse.
Pero mucha agua también ahoga. El Océano necesita moverse y cambiar de plan, y el Árbol vive de compromisos claros. Si el Océano desaparece unos días cuando la cosa se pone pesada, el Árbol lo vive como abandono. Y si el Árbol intenta fijar cada fin de semana con meses de anticipación, el Océano siente que lo están metiendo en una pecera.
Funciona cuando acuerdan un cauce. El Océano puede tener libertad real, viajes solo, amigos propios, proyectos a medio camino, siempre que avise y vuelva. El Árbol puede aprender que la distancia del Océano no es desinterés, sino su forma de llenarse. Un río no deja de regar por pasar de largo; lo importante es que siempre vuelva a pasar por las mismas raíces.