Compatibilidad Metal Yang y Metal Yang en el saju
Dos espadas que se cruzan: la sinceridad brilla, pero cada choque saca chispas.
Dos Metal Yang juntos no pierden tiempo con rodeos. Los dos dicen lo que piensan, odian lo falso y tienen un sentido de la justicia muy fuerte. Esa franqueza compartida es un alivio: con el otro no hace falta adivinar nada. Se respetan como se respetan dos esgrimistas de buen nivel, y en un equipo pueden ser imparables contra cualquier injusticia.
El problema es que las espadas no se doblan. Cuando discrepan, los dos tienen razón, y ninguno baja el filo. Las discusiones pueden ser duras, con frases que cortan hondo, porque los dos saben exactamente dónde duele. Y como ambos se consideran justos, después de pelear les cuesta mucho pedir perdón. Pueden quedarse en silencio, cada uno en su esquina, durante días.
Funcionan cuando aprenden a envainar. No todo desacuerdo es una batalla de principios, y no hace falta decir todo lo que uno piensa en el momento en que lo piensa. Tener una forma clara de hacer las paces, un gesto o una frase acordada, les ahorra mucho orgullo. Dos espadas juntas protegen mejor que una, siempre que apunten hacia afuera y no la una contra la otra.